“El Espigón” Rte, Sevilla

Recuerda que si necesitas pedir cualquier tipo de marisco para elaborar esta receta, puedes pedirlo directamente on line en marisco a domicilio, donde puedes encontrar marisco gallego de la mejor calidad.

Pues hoy íbamos a comer en una de las sensaciones de los últimos tiempos en Sevilla, Cañabota, que según he leído, están asesorados por los señores del restaurante Tribeca, pero no hemos reservado y nos han comentado al llegar que de Jueves a Domingo sin reserva y a mediodía es imposible…lo dejamos para otra ocasión!…

Llego al Restaurante (14:45 horas) a almorzar, habíamos quedado 4 personas. Me indican que ya han llegado mis acompañantes y que se encuentran en el salón de arriba, abajo estaban todas las mesas llenas, habría 6-8 mesas y todas llenas, aunque espacioso y con grandes cristaleras a la calle, lo que le da mucha luz, pero poca intimidad. En planta alta más de lo mismo, pero más íntimo, me gusta. El Restaurante lleva poco tiempo abierto y se nota. Está situado en la zona de las Setas, que se está poniendo cada vez más de moda y concurrida en cuanto a público local, turistas y restauración. 

Local muy grande con dos plantas como ya he mencionado. De estilo marinero, y todo muy nuevo, desde las puertas de cristal, las mesas, mantelería, hasta los uniformes de los camareros. Todo muy tradicional, pero con un aire fresco y actual en comparación con el otro local que tienen. Amplio el espacio entre mesas y bastante personal.

La mesa se presenta con su mantel blanco impoluto y elegantemente vestida. La vajilla y cristalería de diseño (los vasos de agua, más tarde comentaré las copas de vino y cerveza), sin estridencias, muy correcta. Cubertería algo más tradicional que los anteriores, pero aceptable. Cuando llego ya había una carta encima de la mesa, de la que adjunto fotos Son dos páginas, con predominio de productos del mar, como es de esperar y muy tradicional. Precios altos, como también se espera de un restaurante de su categoría y más conociendo a su hermano mayor de Sevilla en el Porvenir.

Pedimos unas cervezas y yo me pido una copa de fino La Ina o en su defecto de Tío Pepe, a lo que accede sin decir nada más el camarero. Me la trae pasados unos segundos ya servida en la copa y sin mencionar cuál de los 2 vinos que había pedido era, lo cual es un doble error, primero no me deja ver el vino cuando lo sirve y segundo no me indica que opción me trae de las dos solicitadas. 

En cuanto a la carta, tras comentar con el resto de comensales, optamos por preguntar que pescados tienen en carta y fuera de ella y valorar entre lo que nos digan ó un arroz con carabinero para 4. El camarero, muy amable toda la comida, aunque algo inexperto, nos comenta los pescados que tienen, todos los de la carta y ante la petición de algún pescado de tamaño suficiente para los 4 al horno (sobre 2 kg), nos comenta que al horno solo lo hacen a la sal (nos ofreció Pargo, Lubina, Bacalao, Rodaballo y Merluza.) y que no tiene ningún pescado de ese tamaño, que todos son para 2 raciones, en torno al kilo, que nos puede hacer 2 para los cuatro. Ante ello, solicitamos el arroz con carabinero, no sin antes decidirnos, por un variado de fritos, boquerones, ortiguillas y puntillitas, de las que el camarero recomienda pedir únicamente media ración de cada, lo cual es de agradecer y también solicitamos 2 navajas a la plancha por barba, ante la petición de uno de mis acompañantes. 

El camarero también nos recomienda tras esta última petición pedir el arroz para únicamente 3 comensales, ya que cree que será suficiente, incluso con opción de repetir los 4, lo cual también es de agradecer y denota que quieren agradar al comensal, más que buscar el beneficio rápido.

El pan y regañas que traen en un cesto son de buena presentación y calidad. Pido la carta de vino y me comenta que llevan solamente 2 meses abiertos y que aún no tienen carta de vinos, lo cual no entiendo. Ante mi petición de que tienen de vinos blancos, me menciona que únicamente tienen vinos de uva verdejo y albariño. Insisto en que me diga el nombre de alguna referencia y me menciona 3-4 referencias de cada uva, ofreciéndome José Pariente de uva verdejo de Rueda. Comento con el resto de acompañantes y tras decidir que nos apetece beber albariño, le pido que nos traiga un Terras Gauda a 17,00.-€ la botella, más o menos al doble de costo en restauración, más o menos correcto. Las copas del vino son de cristal grueso y no llegan al aprobado. En este aspecto necesita mejorar junto con la creación de una carta de vinos de forma urgente. Me da a probar el vino a pesar que le comento que no es necesario, que ya lo conozco de sobra. 

Las navajas vienen formando una montaña en el plato y aunque algo pasadas por el fuego, están bien de tamaño y sabor, aunque una de las dos que me tocan, tiene algo de tierra. El pescado frito llega presentado todo en una pequeña bandeja o plato grande muy limpio y aseado, pero bastante escaso de cantidad. Los boquerones con un tamaño pequeño excelente, aunque de sabor no dicen mucho y apenas llevan sal. Las ortiguillas pequeñas y sabrosas y las puntillitas de un tamaño grandecito y ricas de sabor.

Como nota negativa resaltar que el servicio es un poco lento, sobre todo para estar casi vacía la planta de arriba, en la que solo estábamos otra mesa de cuatro y nosotros. El arroz lo sirven desde una mesa de apoyo a un par de metros de nuestra mesa. No nos lo presentan y pasan a traernos los platos servidos directamente, pequeño detalle que no cuesta ningún trabajo y mejora el servicio. El carabinero se presenta en el centro del plato, debidamente pelado y de tamaño pequeño. No nos han preguntado en ningún momento si lo queremos caldoso o seco el arroz. Lo presentan más bien seco, sin nada de caldo. De sabor está correcto tirando a bueno, no extraordinario. Se comenta en la mesa que esperamos que el precio sea también correcto y no extraordinario…

Una vez nos sirven a todos, nos comenta el camarero si queremos nos deje el arroz restante en el centro de la mesa para poder repetir si lo deseamos, a lo que accedemos. No hay mucho para repetir, pero para una cuchara sopera pequeña más cada uno si llega. Las copas de vino creo recordar que solo nos las rellenan una única vez, siendo nosotros mismos los que hacemos los honores en repetidas ocasiones.

Para terminar, nos preguntan si queremos postre y café y pedimos 4 cafés buenos de sabor el mío y unos postres al centro, piononos, tocino de cielo y unos barquillos de crema grandecitos, que me confirman que son caseros. Y lo pregunto porque al ser pequeña la carta de postres, me resultan familiares los mismos y conozco algún restaurante sevillano con los mismos postres y que en confianza me han dicho que se los compran a una empresa/señora que los hace de forma artesanal…pero puede ser verdad que son caseros!

Finalmente pedimos la cuenta y sale bastante altita para el servicio ofrecido 

Conclusión: Entiendo que están empezando y que todo el personal parece ser nuevo, pero no es excusa para dado el prestigio que se le presupone, no llegue a una nota alta. El restaurante tiene un nombre dentro de la restauración sevillana, y lo ofrecido, aunque correcto, no ha sido extraordinario, por lo que en la relación calidad precio tengo que decir que suspende en calidad y en cantidad.

37.392630
-5.989662

Si buscas un vuelo, aqui los tienes baratos


Esta entrada fue publicada el Domingo, Noviembre 17th, 2019 at 6:00 Bajo la categoria Sin categoría. Puedes seguir las respuestas a traves del RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.